Durigutti: Las Compuertas, una tierra con historia
Llegamos a Finca Victoria de Durigutti Family Winemakers, en Las Compuertas, Luján de Cuyo para recorrer el proyecto, conocer sus viñedos y terminar la experiencia almorzando en 5 Suelos, su restaurante de cocina de finca.
Algo que me gustó mucho, una propuesta descontracturada, te reciben con una copa Tinto del Pueblo, servido directamente desde una barrica.
Durigutti y Las Compuertas
Durigutti Family Winemakers nació en 2002 de la mano de los hermanos Héctor y Pablo Durigutti. Para entender el proyecto actual hay que viajar hasta Las Compuertas, una de las zonas históricas de Luján de Cuyo. Allí se encuentra Finca Victoria, el lugar donde hoy conviven los viñedos, la bodega, el restaurante, la huerta, los olivos y la cava.
La experiencia comienza recorriendo la finca. Caminar entre las hileras permite encontrarse con distintas variedades plantadas prácticamente una al lado de la otra. Cabernet Sauvignon, Marsanne y otras cepas forman parte de un viñedo donde la diversidad tiene un papel importante. También aparecen los olivos y la huerta orgánica, que después cobran sentido cuando llega el momento de sentarse a la mesa.
Cinco suelos, una identidad
El suelo es uno de los grandes protagonistas del proyecto. Las Compuertas es una zona histórica del vino mendocino y Durigutti busca interpretar esa diversidad a través de diferentes parcelas y perfiles de suelo. De ahí nace también Proyecto Las Compuertas, una línea que intenta poner el foco no solamente en la variedad, sino en el lugar de donde proviene.
En el vino hablamos muchísimo de terroir, una palabra que a veces puede sonar bastante abstracta. Pero cuando caminás el viñedo, ves cómo cambia el suelo y después probás los vinos en el mismo lugar, el concepto se vuelve mucho más fácil de entender.
5 Suelos: cuando la finca llega a la mesa
Después del recorrido llegó el momento de sentarnos en 5 Suelos – Cocina de Finca. El restaurante fue reconocido por la Guía Michelin en 2024 y 2025, pero lo interesante de la experiencia no está solamente en ese reconocimiento, sino en la coherencia con todo lo que venís viendo durante la visita. Nuestro menú comenzó con una serie de aperitivos y continuó con empanadas de carne a la manera de Victoria, trucha, crudo, vegetales, ojo de bife y diferentes preparaciones antes de llegar a los postres.
Una cava bajo tierra
Durigutti tiene una cava subterránea que realmente vale la pena recorrer. Además de ser uno de los espacios más lindos de la visita, allí se pueden encontrar y comprar diferentes etiquetas de la bodega. Me gusta especialmente terminar las visitas de esta manera.
Después de recorrer el viñedo, conocer el proyecto, probar los vinos y descubrir cuáles te gustaron más, bajar a una cava y encontrarte nuevamente con esas botellas hace que comprar un vino deje de ser simplemente elegir una etiqueta.
Descorchando historias, copa a copa 🍷