Un pedacito de Mendoza en Buenos Aires — Estancia Vigil

Hay lugares que te transportan. Que cerrás los ojos, respirás y por un momento te olvidás dónde estás.

Estancia Vigil en Cardales es uno de esos lugares.

A solo 60 kilómetros de Buenos Aires, sobre la Ruta 9, donde antes había una parrilla hoy existe un pedazo de Casa Vigil. Y las sensaciones son las mismas que en Mendoza: sentirte en casa.

Todo empieza con una copa de vino en la mano. Así te reciben. Y desde ese primer momento, el equipo — Gastón, Mónica, Mateo, Benjamín, Agustina y muchos más — hace que la experiencia sea redonda en cada detalle.

El espacio tiene varias capas. Primero el Mercado, donde podés sentarte a comer algo mientras explorás los vinos de las líneas de Catena Zapata y Enemigo, todos a la vista, para tomarte el tiempo que necesitás para elegir. Después un camino entre viñedos — no para la comercialización, sino para el alma — con acequias que junto con el agua de lluvia recogida en tanques subterráneos te hacen sentir en pleno Valle de Uco. Las piedras que recubren todo el lugar las trajeron desde Mendoza. Como dijo Gastón con una sonrisa: “Solo faltaron traer las montañas”.

Más adentro, el espacio para eventos y degustaciones — donde tuve el privilegio de asistir a la cata vertical de Bodega Mil Suelos — y un gran olivo que preside el lugar como testigo silencioso de todo lo que ahí se descorcha.

Y arriba, el restaurante de la mano del chef Diego Irato, donde los platos están a la altura de los vinos.

Personalmente ya fui varias veces. Cada visita fue distinta y cada una tuvo su propia historia. Estuve en la cata vertical de Gran Enemigo, en la inauguración del restaurante y en la fiesta de fin de año del Malbec Argentino. Y en cada una, la experiencia estuvo a la altura. Ese es el sello de Estancia Vigil — no importa la ocasión, siempre te sorprenden.

Si querés llevar la experiencia a otro nivel, existe el Blending Game. La posibilidad de convertirte en enólogo por un día. De jugar con Malbec, Cabernet Sauvignon, Bonarda y Cabernet Franc para armar tu propio blend. Sentirte Alejandro Vigil, aunque sea por unas horas.

Lo hice para mi cumpleaños de 40 con amigos y fue una de las experiencias más divertidas y sorprendentes que viví. Nadie se va igual. Todos se van con su propio vino y con una historia para contar.

Para vivir la expereriencia, podés hacer tu reserva directamente en: estanciavigil.com

Descorchando historias, copa a copa. 🍷