Roble, Reserva y Gran Reserva

Si alguna vez estuviste parado frente a una góndola sin saber si elegir el Reserva o el Gran Reserva, esta nota es para vos. Hoy te explico qué significa cada término, qué dice la ley argentina al respecto y por qué el nombre en la etiqueta no lo es todo.

Primero: ¿qué pasa después de la fermentación?

Cuando el vino termina de fermentar, no está listo para la copa. Tiene dos caminos posibles.

El primero es ir directo a un tanque de acero inoxidable por pocos meses, conservando frescura y aromas frutales. Son los vinos de consumo rápido, los que llegan rápido al mercado y se disfrutan jóvenes.

El segundo camino es más largo y más complejo, es el camino de los vinos para guarda. Estos tienen color intenso, aromas complejos y estructura tánica. Necesitan tiempo, primero en madera y después en botella, para desarrollar todo su potencial.

Guarda vs Añejamiento: no es lo mismo

Acá viene una distinción que muy poca gente conoce y que para mí fue clave entender.

La guarda es el tiempo que el vino pasa en barrica de roble. Durante ese período, la madera le cede compuestos aromáticos únicos, vainilla, especias, coco, y el vino respira lentamente a través de los poros de la madera. Las barricas tienen una vida útil de 4 a 5 años y el vino puede permanecer en ellas desde pocos meses hasta dos años.

El añejamiento es lo que pasa después, adentro de la botella. Ahí nace lo que en sommellerie llamamos bouquet, la fusión de todos los aromas del vino en una sola expresión compleja y armónica. Los aromas primarios del cepaje, los secundarios de la fermentación y los terciarios de la crianza se integran y el vino gana elegancia y profundidad. Los taninos se suavizan, la astringencia baja y el sabor se redondea.

Y acá viene algo fascinante: el vino es materia viva. Tiene un momento óptimo para ser bebido, nace, crece, llega a su plenitud y después declina. Saber cuándo abrir esa botella que guardaste con tanto cuidado es parte del arte de la sommellerie.

Ahora sí: Roble, Reserva y Gran Reserva

Con todo esto en mente, ya podés entender mucho mejor qué significan estos términos en una etiqueta argentina.

Roble

Empecemos por el más confuso: el Roble no existe como categoría oficial en Argentina. El INV no lo regula. Cada bodega lo usa como quiere. Generalmente indica un paso corto por barrica — unos pocos meses — para sumarle algo de madera al vino sin que tape la fruta. Pero no hay ley que lo garantice.

Reserva

Acá sí hay regulación. Según la Resolución C.11/2011 del INV, para que un vino pueda llamarse Reserva tiene que cumplir con esto:

🍷 Mínimo 135 kg de uva por cada 100 litros de vino — menos cantidad, más concentración

🍷 Tintos: mínimo 12 meses de crianza

🍷 Blancos y rosados: mínimo 6 meses de crianza

Gran Reserva

El escalón más alto, y también el más exigente:

🍷 Mínimo 140 kg de uva por cada 100 litros de vino

🍷 Tintos, blancos y rosados: mínimo 18 meses de crianza para todos por igual

La próxima vez que estés frente a una góndola, ya sabés qué hay detrás de cada etiqueta.

Descorchando historias, copa a copa 🍷

Mas información: https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/resoluci%C3%B3n-11-2011-180304/actualizacion

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¿Qué significa que un vino tenga D.O.C.?